viernes, 7 de octubre de 2016

CONCEPTOS FUNDAMENTALES EN SAN AGUSTÍN

Resumen

En este documento busco esclarecer las nociones que da San Agustín a los conceptos de fe, Verdad, conocer e intento descubrir de qué forma se distancia de las posturas principalmente platónicas. De forma tal que, para él, la fe es un don que faculta al ser para poder comprender a Dios de manera individual y personal. La verdad para san Agustín coincide con la idea y con Dios porque hacen parte del mundo eterno, intangible, e inmutable. Conocer implica un proceso mediante el cual el alma humana que esta presa en el cuerpo consigue en su interioridad la iluminación de Dios, para conocer las ideas. Y de esta forma ver que Dios es el soporte de las ideas.














El Papel de la fe y la razón en San Agustín de Hipona

El hombre tiene como parte de su naturaleza el curiosear acerca de las cosas que le rodea. Anhela por necesidad conocer, saber, desea conocer qué son las cosas. Realmente le importa conocer la verdad, no quiere, o mejor, no le agrada toparse con la mentira.   Este deseo de conocimiento y saber, podríamos denominarlo como una elaboración ordenada que pretende dar una justificación acerca de la forma en que se concibe el mundo, de su forma de relacionarse con él, de sus creencias en él y con él, y en la que el hombre logra conseguir el conocimiento bien sea por medio de las opiniones acerca del mundo, o por el camino de la episteme que, en palabras de Platón, lo llevaría al conocimiento de las ideas.
              Esta construcción o elaboración ordenada que busca dar respuestas a las cuestiones de fe y razón propias de la Edad Media, poniendo a la segunda al servicio de la primera.  muestra en el pensamiento de San Agustín, como veía el mundo, su relación con él. Es de considerar que, para él, existen dos grados o niveles de realidad. En esto demostramos la similitud en el pensamiento Platón. Para quien existe dos mundos, el sensible y el inteligible o de las ideas. El mundo sensible es el mundo de las cosas finitas y particulares, que se llena de reflejos o copias de las ideas, el hombre las conoce por medio de los sentidos. El mundo de las ideas es el de la eternidad, modelos o arquetipo y es conocido por la razón del hombre. Conocer para platón se trata de poder llegar al mundo de las ideas por medio de la abstracción.
              El hombre conoce el mundo eterno por el alma, sino que, al nacer, se olvida del mundo de las ideas. Entonces Platón sugiere que por medio de la reminiscencia ella, presa del cuerpo recuerde su conocimiento antes de estar sujeta al cuerpo. De acuerdo a la cita empleada por Antéseri y Reale (2007) San Agustín parece no estar de acuerdo con que el alma pase por un proceso de recordación del mundo de las ideas. Acerca del concepto de reminiscencia de Platón, podemos decir que es un camino del alma para llegar al conocimiento verdadero de las ideas. El alma que, según Platón, antes de caer presa accidentalmente en el cuerpo del hombre, ya conocía el mundo inteligible, para liberarse del cuerpo necesita “recordar ese conocimiento anterior del mundo eterno. Para San Agustín, la verdad se explica por la presencia de Dios que ilumina el alma humana, que para conocerle debe ser: pura (Reale, 2007).
              Juntos asumen una realidad cambiante, creada finita, gobernada por los sentidos y donde el conocimiento no es de fiar, y una realidad superior, inteligible a la cual se llega por medio de la razón y en la que el conocimiento de la Verdad es posible, pues se conoce las ideas en esencia.
              El concepto acerca de hombre en Platón, está compuesto de alma y cuerpo, siendo este la cárcel de aquella.  El alma que se une al cuerpo de forma accidental y es, ante todo, inmaterial, incorruptible, eterno. Mientras que el cuerpo es, material, finito, corruptible. En cambio, en San Agustín, el hombre tiene tres partes y no dos como en Platón. Se trata del cuerpo y alma, conceptos similares a los del griego, pero asume que también es dueño de espíritu.  En cuanto al cuerpo comparten el rechazo, pero con el alma humana hay que decir que San Agustín, la tiene como el punto de encuentro con Dios, y por medio del alma racional es que se distingue del resto de la naturaleza (Gilson, 2007, pág. 121).
              Según (Svensson, Scientia y sapientia en De Trinitate XII: San Agustín y las formas de racionalidad, 2010) en el pensamiento de San Agustín  existe una evolución en la que primero hace una dicotomía del alma en dos partes: racional e irracional.  para poder explicarlas, lo hace por medio de una alegoría en la que muestra a la mujer como anima y al hombre como espíritu. No se trata de poner diferencias entre uno y otra, sino que consiste en la explicación de dos habilidades (partes) del alma contemplación y administración. Contemplación de las ideas que, como ya dijimos, son eternas, inmutables y necesarias, sabiduría que hace referencia al conocimiento teórico; Administración de las cosas sensibles que son cambiantes, contingentes y no necesarias o temporales, ciencia, de conocimiento práctico. (P.90).
              Dios, en palabras de San Agustín es: “La Luz interior”, que ilumina el camino interior del hombre para que conozca la verdad.  La razón conoce las cosas temporales por medio de los sentidos y las inmateriales por medio de la iluminación de Dios que está presente o se descubre en la interioridad del hombre.(Svensson, Scientia y sapientia en De Trinitate XII: San Agustín y las formas de racionalidad, 2010) La verdad consiste en la presencia de Dios que ilumina nuestra alma y su descubrimiento se da en la interioridad y requiere de una actividad del alma donde Dios construye e instruye.
San Agustín, a diferencia de los escépticos que pensaban no se podía conocer la verdad con certeza, piensa que si es posible. Para él, es necesario partir de la fe lleva a creer y esto la conduce a entender lo que no es temporal para llegar a la explicación del mundo temporal. (Svensson, 2011) Por tanto, recurre a la teoría de la Iluminación según la cual Dios vendría a ser la luz que permite al alma conocerle por medio de la contemplación.    Las ideas en Platón, son eternas y viven el mundo inteligible. Para San Agustín, las ideas son como arquetipos o razones eternas que dan sustento a todas finitas y están en la mente de Dios creador que las sostiene.
              La Razón es una facultad que conduce al conocimiento. La inteligencia encuentra y conduce al hombre al entendimiento de las cosas eternas y la fe busca comprender por medio de la fe, las verdades iluminadas por Dios en el interior del Alma humana. Dios ilumina, pero lo que el hombre conocer no son las ideas en esencia, sino que se trata de unos reflejos que de alguna manera se acercan a la realidad Eterna de Dios, que se revela además como la medida superior de todo y de orden (Reale, 2007, pág. 161). Conocer a Dios es conocer al mismo hombre en su interioridad.
              Razón y fe entonces pueden ser considerados como dos caminos que conducen a la Verdad, se exige la necesidad de que coincidan, pero en caso contrario, se lleva a considerar este hecho como un error de la razón por lo que se ha de seguir a la fe mientras se logra reconciliar una con la otra. Por tanto, el saber teológico de Agustín es más importante que el saber filosófico. Considera una relación entre ambas.
              El método de conocimiento de San Agustín se basa en dos partes.  La colaboración entre fe y razón, por medio de la cual es racionalmente posible creer, la razón indica al hombre que debe tener fe, porque es capaz de entender las realidades eternas e infinitas, que los sentidos no logran comprender. El segundo consiste en que el hombre se vuelva sobre sí mismo para que en su interior sea capaz de hallar la verdad, que está dentro de sí.
              San Agustín, consideraba que entonces el hombre actuaba o hacia el mal, como una privación del bien.  Es decir, que el mal no es una realidad, sino que es más una ausencia del bien, por lo que el hombre no sabe qué es el bien y por tanto actúa de forma errónea.
              Al encontrar la verdad de si, se dio cuenta de que existe, vive y conoce y lo que sabe es que hay una realidad que ilumina su camino a la verdad llamada Dios. Las cosas necesitan para san Agustín de una realidad superior que las sustente, que sea eterna e inmutable, pero en lugar de las ideas, pensara que se trata de Dios. 


      


Referencias

Gilson, E. (2007). Historia de la Filsofía Medieval . México: Gredos.
Reale, D. A. (2007). Historia de la Filosofía. Bogotá: San Pablo.
Svensson, M. (2010). Scientia y sapientia en De Trinitate XII: San Agustín y las formas de racionalidad. Teología y vida, Vol LI, 79-103.
Svensson, M. (2011). Fe y razón en el campo práctico-político. Un estudio desde la correspondencia en San Agustín con Autoridades Públicas. Teologia y vida, vol LII , 229-244.






LA PATRÍSTICA

Filosofía y Religión, sus relaciones en la patrística

Con la expansión del cristianismo por Europa con su misión de: “Id a todas partes llevando el evangelio” Mt 16,15. Se da una confrontación con lo que se denominaba en el contexto como los paganos, y con ello se daba también la ocasión para demostrar ante aquellos todas las verdades de fe que profesa el dogma cristiano. Ante tal confrontación, es posible identificar dos posturas de los cristianos frente a los filósofos. Reacción que en algunos casos resulta ser más radicales que en otros.
La razón está al servicio del dogma, y con razón por lo que de acuerdo con Grabbman (1928), se hace difícil separar de forma clara la filosofía del dogma, por lo que encontramos que los escritores cristianos para demostrar las verdades de los dogmas se valen de la argumentación hecha por la filosofía. Entonces se reconcilian con la filosofía. Pero cuando encuentran ideas o raciocinios que no les permite demostrar sus verdades entonces se divorcian de ella, algunas veces para corregirla, otras para ignorarla y otras para rechazarla completamente

Este encuentro de filosofía y religión pasó por varios momentos. En el primero de ellos, están los apologistas que provenían de una cultura griega, en la que Neoplatonismo tenia fuertes raíces. Quienes hacen parte de este primer momento buscan en primer lugar demostrar racionalmente las verdades contempladas en el dogma cristiano. (Antíser, 2007). Minucio Felix y Tertuilano hacen parte de la escuela latina.

Minuncio Felix, por  ejemplo, muestra una postura que se basa en conciliación entre la filosofía y las ideas cristianas en la  que afirma: “examinemos, si te parece, la enseñanza de los filósofos: verás que, aunque con diferentes palabras coinciden y están de acuerdo solo en este punto.” (Antíser, 2007, pág. 116) De esta manera expone las coincidencias entre varios filósofos y su relación con el pensamiento cristiano aquí uno ejemplos expuestos por él:
Tales de Mileto coincide en afirmar que Dios es la inteligencia que crea a partir del agua.
Anaxímenes y Diógenes de Apolonia considera el aire como un Dios que es infinito e inmenso.
Anaxágoras considera que Dios es la inteligencia ordenadora del mundo
Pitágoras lo explica en términos de ser extendido por toda la naturaleza(P,116).

 Esta postura cambia por completo cuando trata el problema del alma y de la vía hacia el conocimiento, hablando de la forma como los filósofos se enaltecen de las ideas que creen ciertas. Entonces, la filosofía, o mejor, quienes la hacen merecen el rechazo al punto de ser llamados: “maestros de la Corrupción”. (Antíser, 2007, pág. 111). Entre tanto para Gilson (1958) Hilario de Poitiers pensaba que: “nada es más propio de Dios que el ser”. (P,105). Del mismo modo que integra a sus nociones la consideración de la posibilidad de ser siempre, es decir que, añade el atributo de la inmutabilidad.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Defiende la Trinidad y la divinidad de Jesucristo ideas que trataba planteadas en la doctrina del concilio de Nicea y demuestra que las Sagradas Escrituras dan pleno testimonio de la Divinidad de Dios y por ende de la fe (Morado, s.f.) . Interpreta que los hechos narrados en los textos del Antiguo tienen un carácter profético respecto de la venida de Cristo al mundo. La fe en la Trinidad es recibida por el hombre en el momento del bautismo. Dios Padre comunica su Divinidad al Hijo por medio del Espíritu Santo. Podemos afirmar que:
El punto de reflexión teológica de san Hilario es la fe bautismal. En el De trinitate, escribe: Jesús “mandó bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19), es decir confesando al Autor, al Unigénito y al Don. Solo hay un Autor de todas las cosas, pues Solo hay un Dios Padre, del que todo procede. Y un solo Señor nuestro, Jesucristo. ( (XVI, 2010).
Formas de pensar un tanto más diferentes acerca de la filosofía son las de Tertuliano y Ambrosio. Por su parte Tertuliano se detiene a considerar los aspectos en los que las ideas filosóficas se contradicen con el pensamiento cristiano. Los filósofos tienen como fuente de inspiración en las Sagradas Escrituras para sus doctrinas: hablan de las cualidades y no de cómo lo encontraron en la experiencia, por lo que entonces hay quienes afirman unas cosas acerca de Dios y otros otras que podrían ser contradictorias entre ellas. De esta forma, Dios pasa como fuego, ocioso, indiferente, fuera del mundo, dentro de él. Acerca del alma unos la ven como eterna y otros como finita. Todas estas contradicciones son dadas porque: “el ingenio de los filósofos deformó el Antiguo Testamento”. (Antíser, 2007, pág. 119).

La trinidad tiene en sus personas Divinas una misma naturaleza que comparten. El Padre y yo somos uno, (Jn 10,30) El padre es mayor que yo (Jn 14,28) Son frases dichas por Jesús pero que podrían ser consideradas como opuestas o contradictorias que necesitan se  explicadas bajo el concepto  de sustancia. (Antíser, 2007, pág. 112) La inmensidad de Dios, le permite al hombre conocerle y desconocerle al mismo tiempo. El alma cuando recapacita vuelve a Dios. (P,120).  No existe criterio de unión entre filósofo y cristiano, mientras unos se encaminan a trascendentes (el cielo, la vida, la verdad, construir), los otros se inclinan por asuntos más terrenales o mundanos (la fama, destruir, adueñarse de la verdad).  Cristiano y filósofos no tienen mayor punto de unión, solo es necesario creer en Cristo y nada más. No se requiere doctrina griega alguna que se preocupa por las cosas del mundo y no de Dios. Aún a pesar de su fuerte rechazo a la filosofía Antiseri y Reale (2007). Consideran que su ontología se lograron meter ideas estoicas al no considerar las diferencia entre cuerpo y substancia. (P.112).

 En cuanto al conocimiento acerca del mundo que es desarrollado por los filósofos Tertuliano considera que este es un saber confuso e inútil para llegar a la Verdad. Mientras que valora la experiencia de fe de los cristianos (Gilson, 1958) No hay que creer más allá que en Jesucristo. La razón contamina la fe.

 Entre tanto San Ambrosio, según Gilson (1958) se considera como uno de los opositores más grandes anti-dialecticos. Pero resalta la forma neoplatónica de tratar el dogma cristiano acerca del ser y la esencia de Dios que en él coinciden. Toma la moral Ciceranea (compromisos del ciudadano con la sociedad) y transforma en religiosa (necesidades del hombre para con Dios).
En medio de la espiritualidad siempre pone a Jesucristo como necesario para alcanzar la verdad. La principal fuente de autoridad, no es la razón, sino la fe en que la revelación llega por el estudio de las Sagradas Escrituras para corregir la vida del hombre y toma en consideración de la justicia de Platón que hace parte fundamental para la construcción del estado ideal se ama la justicia en razón de poner al hombre por temor a que recaiga en cada uno. En Platón es una virtud política. Para Ambrosio en cambio la justicia se fundamenta en la lealtad y de la misma forma como en Platón tiene un papel importante en la consecución de un estado puro en el que cada ciudadano participa de acuerdo con su clase y naturaleza de las almas, los creyentes participan en la construcción de una Iglesia fundada en la justicia. Una iglesia justa, exige que quienes hacen parte de ella, también lo sean y que renuncien a sus intereses por los de Cristo. (Antíser, 2007, pág. 123).


Conclusiones

Entre las ideas más sobresalientes es que los padres de la Iglesia son los defensores y protectores o vigías de las creencias algunos de los pensadores se prefieren profundizar los textos empleando terminología “pagana” sin salirse de la tradición de la Iglesia. Mientras que otros son más conservadores y deciden explicar el dogma desde un campo que conocen y dominan muy bien.

Los padres griegos tenían como preocupación fundamental desarrollar la reflexión teológica en torno a conceptos griegos como el logo de Dios y explicar racionalmente cómo su encarnación y resurrección produce un acercamiento del hombre con Dios.

Los latinos desarrollaron un discurso y reflexiones que se acercan más a un carácter moral al estudiar la historia humana en términos de la historia de la salvación y cómo a causa del pecado, necesitan de la misericordia de Dios para poder salvarse.

Ambos por su parte buscaban demostrar de forma suficiente el hecho de su fe, para poder llevar a cabo la tarea de dar a conocer el evangelio en todo el mundo.  Sus reflexiones han dado un sustento tan profundo y fuerte al cristianismo que inclusive hoy sus argumentos son empleados para hablar de la fe y ayudar a madurarla.



Referencias

Antíser, G. R. (2007). Historia de la filosofía 2 patrística y escolástica. Bogotá: San Pablo.
Gilson, E. (1958). La filosofía de la Edad Media. . Madrid : Gredos.
Morado, G. J. (s.f.). ¿Manipuló Constantino el Concilio de Nicea? Obtenido de Catholic : http://es.catholic.net/op/articulos/3304/cat/279/manipulo-constantino-el-concilio-de-nicea.html
XVI, B. (10 de 10 de 2010). Apologeticacatolica. Obtenido de http://www.apologeticacatolica.org/Patristica/Patrist0717.html




El Fedon ideas del Alma y el Conocimiento

El Alma Precede al Cuerpo

Este fragmento del Fedon o del alma como es conocido se sitúa en la historia de Sócrates condenado a morir. En esta parte, Sócrates, al ver la aflicción de sus discípulos que contemplan la eminencia de su muerte, discute, en primer lugar, la relación cíclica de la generación de vida y de la muerte.
Dentro de este argumento, se demuestra cómo necesidad de unos seres que renazcan a partir de los seres que ya han muerto y por primera vez se afirma la inmortalidad del alma, aclarando que existe una diferencia entre almas buenas o puras y las compuestas o malas (Platón, 1988, pág. 55). La explicación acerca de las almas como eternas se funda en lo que se ha conocido por correa (2003) como el argumento del tercer hombre que consiste en los siguientes enunciados o premisas a saber:

El Conocimiento, un Recordar de lo Anterior

El conocer consiste en un proceso de recordación, una reminiscencia, que nuestra alma es capaz de hacer, porque al ser eterna, simple e inmutable tiende a tales cualidades que le son semejante en el mundo de las ideas.
El conocimiento que el alma ha aprendido en el mundo inteligible antes de caer en el cuerpo es recordado ahora por el hombre. Es decir que, el alma poseía un conocimiento anterior de las ideas antes del nacimiento en el mundo, eso mismo que ahora recordamos, lo había aprendido antes (Platón, 1988, pág. 58). De esta forma, explica que el conocer consiste en una tarea basada en no dejar perder lo que cada hombre sabe o conoce del mundo de las ideas, en intentar no olvidar, pese al cuerpo que la apresa, eso que ya se sabía para el alma en el mundo de las ideas.
La tercera premisa de este argumento reposa en la idea de que alma es inmortal, pues de lo contrario, el hombre no tendría por qué recordar las ideas que su alma supuestamente ya conocía. Al estar en un mundo simple, único, inmutable y por ende eterno, el alma comparte esas misma cualidades o categorías.
En segundo lugar, Platón explica cómo el proceso del conocimiento se fundamenta en el concepto de reminiscencia (Platón, 1988), entendida como un proceso mediante el cual el hombre reconoce en las precepciones que le brindan los sentidos, las semejanzas entre varios objetos que luego de un examen procede a distinguir lo diferente. De esta forma, el proceso se vale del cuerpo solo como instrumento que facilita una primera intuición de las ideas como tal.(p.59).
Se trata entonces de distinguir que las cosas que se perciben por medio de los sentidos, no son más que reflejos de la esencia misma de aquellas que busca recordar el alma. Hay que tener claro que, para Platón, los objetos de que hablan nuestros sentidos tienden a ser como las ideas no son la esencia misma que desea conocer el alma de un hombre sabio, por lo que pueden llegar a confundir al hombre que se encuentre apegado a los sentidos más allá de una percepción que detona el recuerdo.

Demostración de la Eternidad del Alma

Como el alma ha conocido lo igual, es decir, lo eterno, inmutable y simple, esa percepción que tienen los sentidos acerca del mundo sensibles, es un conocimiento inferior comparado con el obtenido el alma antes de caer en el cuerpo y en el que la esencia de las ideas. es aprendida. Consiste pues, de un conocimiento en sí y no en otro (cualidades de los objetos que nos brindan nuestros sentidos). 
Como el conocimiento se trata de un rescatar eso mismo que en el nacimiento, Platón sugiere la siguiente argumentación
El alma es eterna y existe, antes de nuestro nacimiento, y perdura, incluso después de la muerte de nuestro cuerpo. Explica esta afirmación haciendo la distinción entre las cosas de la naturaleza como compuestas, considerando que por ello cambian y se pueden descomponer en otras más simples, a este orden corresponde el cuerpo y todo aquello que hace parte del mundo sensible es corruptible, inicia y se termina, limitada y el tiempo lo transforma, son percibidas. Diferente es el significado que le da al alma pues es todo lo opuesto del cuerpo y la materia que lo compone, al ser simple, considera que no es finita, sino que nunca cambia, es igual permanentemente y son captadas por la razón, no por los sentidos. (Platón, 1988, pág. 68)
            Entonces, establece unos vínculos afines entre los objetos sensibles, el cuerpo con lo visible, que se trastorna y sus correspondientes opuestos alma, invisible y lo eterno. De forma que cuando una persona que se encuentra sujeta a los placeres de los sentidos, se encuentra confundido y su alma es impura, mientras que el alma de los “amantes del saber” (Platón, 1988) o filósofos se libera de las cosas materiales en tanto que es capaz de inclinarse hacia las ideas teniendo de esta forma una inclinación a las cosas (ideas) simples no entregándose a las cosas finitas. (Platón, 1988, pág. 69)


Tipos de Alma y su Proyecto

Otra demostración consiste en que en el hombre tiene dos partes independientes una de la otra y que presentan en las relaciones directamente proporcionales de servilismo y señorío existentes entre el cuerpo y el alma (Platón, 1988, pág. 71). Por ser mortal, cambiar, estar sujeto al mundo y al tiempo, por nacer y morir, al cuerpo le corresponde servir y cuando un alma se encuentra apegada a los placeres del mundo sensible, luego de la muerte, queda vagando por el mundo hasta que caen un nuevo cuerpo.
Mientras que el alma por ser lo más semejante a lo eterno y divino, indisolubles, porque nunca cambia le corresponde gobernar y liberarse del cuerpo. En este acto de emancipación el alma alcanza la felicidad (Platón, 1988, pág. 75), cuando el hombre ha practicado la virtud y la justicia pues de esta forma consigue llegar a lo eterno del mundo del cual una vez conoció. Logra un ascenso a una civilización más avanzada o incluso, si ha sido filosofo llega a lo verdadero, eterno, inmutable.







Referencias

Motta, A. C. (2003). Una introducción a la teoría de las ideas de Platón . Bogotá : Univerdidad Externado de Colombia y Universidad Nacional de Colombia.
Platón. (1988). Diálogos III. Madrid : Gredos.



TEORÍA DE LAS IDEAS DE PLATÓN

Filosofía Medieval y Renacentista / Historia de la Filosofía Medieval y Renacentista
Formato de reseña

Reseña N° 2

Reseñador: Milton Guiovany García Díaz

Fecha: 15 de septiembre de 2016
1. DATOS DE PUBLICACIÓN
AUTOR:  Alfonso Correa Motta
TÍTULO: Una Introducción a la teoría de las ideas de Platón
CIUDAD: Bogotá
EDITORIAL:  Universidad externado de Colombia,Universidad Nacional de Colombia.
PÁGINAS:  39-59
2. TEMA
Teoría de las ideas de Platón
3. PALABRAS CLAVES
Alma, mundo sensible, mundo de las ideas, conocimiento, verdad, reminiscencia, razón, 
4. PROBLEMA
El problema del conocimiento de la verdad
5 TESIS
El proceso del verdadero conocimiento se da en el mundo inteligible por medio del proceso de reminiscencia que sigue el alma desde el mundo sensible.
6. ARGUMENTOS DEL AUTOR
 Las ideas según Platón son eternas, inmutables, perfectas, y no son de este mundo, habitan en su mundo que habla como tal de la esencia de las cosas y que aun así guardan una cierta dependencia con el mundo sensible que nos rodea. El cual se identifica por la finitud, el cambio y las opiniones.

Ahora bien, se ha dicho de la existencia de forma paralela de dos mundos. El sensible y el inteligible. El primero, proporciona un conocimiento basado en la información percibida por los sentidos acerca de este y que nos demuestra una realidad cambiante, finita y por qué no decirlo, confusa. El segundo, caracterizados por ser la meta máxima del conocimiento en Platón, que buscaba enseñar lo que debe saber o conocer toda persona.

Se trata entonces de un proceso de elevación, que inicia el hombre con sus sentidos y que transcurre por varios sucesos desde identificar en el mundo sensible algunas sombras o reflejos de las ideas de las cuales participan. Por ejemplo: la justicia, la bondad, la belleza son ideas que vemos reflejadas en algunos objetos o personas. Que nos hablan de una forma sombría lo que son las ideas en esencia. De esta forma Correa (2003) que las ideas como la de belleza son siempre iguales, completas en su esencia y existencia, indivisibles, que no están sujetas al cambio, pero que, como mencionamos anteriormente, tiene una relación con el mundo sensible en cuanto es por este mundo que el hombre tiene la primera y más básica forma de conocimiento por medio de los sentidos. Se trata de dos principios que van ligados. El primero hace referencia a las formas, ideas o modelos y el segundo a las maneras cómo el mundo sensible participa de ellas como propiedad que adjetiva los objetos. (p. 44).

El proceso del conocimiento que propone Platón está basado en dos consideraciones: la primera en saber qué son las cosas, un conocimiento esencial de las ideas; el segundo, en saber cómo se manifiestan en la existencia dentro del mundo sensible (Correa, 2003, P 45).

 Correa (2003) sugiere que para que el hombre llegue al verdadero conocimiento de la verdad, el alma del hombre por medio reminiscencia, proceso por medio del cual el alma recuerda y aprende acerca del mundo de las ideas, debe alcanzar un grado conocimiento tal que pueda decir que realmente ha aprendido la esencia del mundo inteligible. Este proceso consiste en cinco realidades por las que ha de pasar el alma.

La primera, se basa en que, para tener un recuerdo de algo, es necesario haberlo vivido con anterioridad. Lo cual establece Platón, acontece antes del nacimiento o inicio de cada objeto u hombre. Se trata pues de que el alma ha tenido una existencia previamente en el mundo inteligible antes de caer presa en cada cuerpo

La segunda, se trata del proceso de la reminiscencia como un proceso que tiene la necesidad del mundo sensible, que brinda al alma humana las percepciones necesarias para que este proceso de recordación o evocación de las ideas sea iniciado.

Las percepciones que tiene el cuerpo son válidas en cuanto que son los que incitan el proceso para llegar al conocimiento de la verdad. De esta forma Correa (2003) explica la tercera premisa que plantea Platón.

La cuarta, consiste en que Platón establece la consideración de que dos realidades sensibles sean consideradas como iguales, porque se trata de un ejercicio en el que el alma busca hacer presente algo que antes contemplaba en el mundo inteligible pero que ahora se muestra confuso y algo esquivo para nuestros sentidos.


La siguiente afirma las anteriores en cuanto considera que los único que podemos afirmar de la realidad son adjetivaciones acerca de las ideas y muy poco o nada de las cosas.

La conclusión que deduce Correa (2003) se trata en una confirmación de las anteriores en la que se habla de la reminiscencia como proceso por medio del cual el alma evoca o recuerda la realidad del mundo inteligible en que vivía antes de su caída en el cuerpo. (p55).

La consideración dualista de platón se ve expresada con la exposición de los mundos paralelos, que mencionamos anteriormente. La misma que expresa en la dicotomía existente entre cuerpo y alma.  En la que el primero no goza de mucha aceptación. Solo se le considera como el que informa al alma sus percepciones del mundo sensible, por lo que no le considera una fuente fiable para llegar al conocimiento real de las ideas. Cosa diferente es con el alma, que para Platón es lo único que el hombre posee del mundo inteligible, y lo que realmente aprecia es esta parte espiritual que tiene hombre, que es eterna, inmutable y que quiere recordar por medio de los objetos ese mundo que no cambia.
7. COMENTARIO CRÍTICO DEL ESTUDIANTE
Una introducción a la teoría de las ideas en Platón, es un texto que hace parte del libro lecciones de filosofía, editado por Luis Eduardo Hoyos, escrito por el doctor Alfonso Correa Motta publicado en el año 2003.

El doctor Correa Motta ha realizado estudios de pregrado de filosofía en la Universidad Nacional de Colombia, entre el año 1991 y 1995. Los estudios de postgrados son de la Universidad de París, los de maestría fueron cursado en el año 1996, los de doctorado entre desde 1996 hasta el año 2001.

Procede con una explicación de las ideas que tiene platón, una justificación acerca del proceso de reminiscencia como la recordación del alma del mundo de las ideas, el dualismo entre cuerpo y alma, la diferencias epistemológicas y ontológicas entre el mundo sensible y el de las ideas todo esto haciendo un recorrido por los escritos platónicos en sus diferentes atapas de madurez


En el documento en mención Correa (2003) termina haciendo alusión al argumento del tercer hombre por medio del cual, Platón justifica la existencia de la idea de lo común en las realidades parecidas por medio de la participación de una Idea que abarque las cosas semejantes hasta proceder a un infinito.

Él mismo somete a la conocida Navaja de Guillermo Ockham que se basa un principio empleado que tiene como principal propósito hacer infalibles los argumentos por medio de la elección de la tesis más sencilla, todos los argumentos del tercer hombre. De forma especial somete a este principio el segundo argumento empleado por Platón para explicar cómo es posible que en los objetos exista una “cualidad” que no está sujeta al cambio, la misma que comparten o que posee en común varios objetos para ser denominados como buenos, bellos o iguales y según la cual también. También pasa por esta herramienta la manera cómo es posible que esas mismas propiedades o categorías que contengan en sí mismas aquello mismo que se predica de ellas. Por ejemplo, que la belleza se bella, la justicia sea al mismo tiempo justa, que la idea en virtud de la cual un hombre es hombre sea también un Hombre, etc. (Correa, 2003, p 57).


PARMÉNIDES

Filosofía Antigua / Historia de la Filosofía Antigua
Ficha de lectura

Nombre del estudiante: Milton Guiovany García Díaz

Ficha bibliográfica:
Autor: W C Guthrie
Título: Historia de la Filosofía griega
Datos bibliográficos: Editorial Gredos, Año 1993.

Objetivos:

Identificar las principales ideas de Parménides acerca del ser y su idea de la verdad establecidos a partir de su poema. Al mismo tiempo, se trata de conocer las diferencias establecidas acerca de los problemas epistemológicos estudiados por Parménides y sus sucesores.

Tesis:

El ser es eterno, inengendrado e imperecedero
El ser como continuo e indivisible
El ser es inmóvil y no excede los límites
Llegar a ser, el cambio de lugar y cambio cualitativo son expresiones vacías
La forma del ser es como un balón

Sustentación:

El ser es eterno, inengendrado e imperecedero

De lo que no es no puede nunca surgir lo que es y la vía del no ser es improbable y no es confiable y digna de seguir para llegar al conocimiento de la verdad. (Guthrie, p.40)

El término adoptado por Guthrie (1993) (ésti) designa lo que de manera cotidiana el hombre emplea para nombrar a lo que existe (p,42). Pero además aclara entre dos acepciones del término. A saber, el nominal y el existencial de forma que:

“Parménides propugna que este significado propio es la existencia y apoyándose en este supuesto extrae una serie de conclusiones que socavan la concepción universalmente aceptada del mundo real… es eterno, inmóvil, uno y continuo y el pasado y el futuro carecen de sentido para él” (p,42)

Para demostrar la característica del ser como inengendrado Guthrie (1993) plantea que Parménides formula el postulado de que lo que no es no puede ser adjetivado y que lo que no es posible que algo sea generado o creado a partir de la nada, no existe, porque todo lo que existe en la realidad el ser a pesar de la experiencia que se presenta diversa y cambiante a los sentidos.

La imposibilidad de que la realidad sea variada y cambiante para Parménides no es una posibilidad debido a que el ser es y la nada no es, por lo cual solo puede haber un ser único. Si hubiera varios seres entre ambos existiría entre ambos cabría la posibilidad de que la nada fuera, pero la nada no es, con lo cual no puede considerarse que exista una diversidad de seres. Pero, además, el ser es increado. Si lo fuera, antes de ser creado existiría la nada, porque “es imposible que lo que es no puede haberse originado partiendo desde los límites de lo que no es. Por lo que lo real además de ser eterno, es único” (Guthrie 1993, p.44).

Aristóteles acota el dilema de la multiplicidad de las cosas afirmando que: lo que es no deviene, pues ya es y nada pudo llegar a ser a partir de lo que no es (Guthrie 1993, p.44). El ser debe ser eterno, increado, es decir que el cambio no está contemplado para la realidad del ser. No puede ser una cosa y mutarse para convertirse en una nueva.

La realidad eterna y una, no puede ser nunca la gestora de un cosmos variado (Medina ,1993). Aun cuando la experiencia sensible nos demuestra la existencia de muchas cosas, la mente no demuestra que solo hay una realidad, el ser. De esta forma, Guthrie (1993) afirma que:
El ser como imperecedero es demostrado a partir de la afirmación del ser y la negación al no ser, pues si no fuera, principio y fin sería cualidades que le acompañan, y si los tuviera implicaría que la nada antes o después de este marcaría los límites del ser, lo cual no es aceptable a los ojos de Parménides” (p,43).

Dos son los caminos en los que el hombre se encuentra para conducir su vida (sensible y el inteligible) y Parménides considera que solo el del ser es el que conduce al reino de la diosa que le conduce y le da a conocer la verdad (Guthrie, 1979). Para él las dos vías son el ser y el no ser, siendo aquel el camino para llegar al conocimiento de la verdad. Solo existe el ser, el no ser no es posible.  Parménides establece claridad acerca de los conceptos sensible e inteligible, tiempo y eternidad, eterno y perdurable es considerado como uno de los logros más sobresalientes de Parménides. Las cosas particulares, percibidas por los sentidos son solo opiniones o ilusiones de los sentidos. Pero cuando hablamos de la categoría del ser como eterno, pasado y futuro son conceptos que no encajan en el campo de la eternidad que Platón le adeuda a Parménides:

“La mayor madurez de pensamiento de Platón y sus expresivos dificultan valorar adecuadamente su deuda con el hombre que tuvo, por vez primera, la clarividencia intelectual   de decir “de lo que es”: «No fue en el pasado, ni deberá ser aún, puesto que ahora es, todo a la vez.» (Guthrie 1993, p43).

El ser como continuo e indivisible

Las ideas de Parménides respecto a las ideas de Heráclito parecen estar en oposición. El primero, alaga la facultad que tiene la mente para hacer presentes las cosas lejanas lo que los sentidos no pueden hacer ya que estos solo son capaces de conocer lo que se les presenta en la experiencia, por lo que solo perciben realidades equivocas. Pero en Parménides la realidad consiste en un todo único y continuo, que no depende de otras cosas y no ha sido creado. (Guthrie, p.46).

La continuidad e indivisibilidad radica en la decisión entre el no ser y los grados del ser que en palabras de Guthrie (1993) al considerar que Parménides establece un continuo indiferenciado que se basa en la idea de que todo está lleno de lo que es y supone la ausencia de vacío entre alguna de las partes. Pero suponiendo que el ser tuviera partes, entonces, existiría la nada, pero como nada es no ser entonces, solo queda al pensamiento conducirse por la idea que el ser carece de parte alguna, que está fuera de los conceptos de cambio y tiempo.

El ser es inmóvil y no excede los límites

El ser no tiene principio ni fin y no se mueve, permanece estable y firme. Se trata entonces de que tanto el movimiento como el cambio no son posibles para el ser en Parménides, pues las cosas al cambiar pasan a ser otra diferente y no pueden ser sujeto del conocimiento. El movimiento no es posible, porque el paso del ser a no ser, implica un movimiento, un estar sujeto al cambio, al ir de un lugar a otro, lo que Guthrie (1993) denomina como la imposibilidad de kínesis (p.50) refiriéndose con ello a la necesidad que tiene el ser como inmóvil. Si fuera móvil, tendría cambio o movimiento lo que va en contra del ser. De esta forma Guthrie (1993) considera:

Pero, inmóvil en los límites de poderosas cadenas, es
sin principio ni fin, porque el llegar a ser y el perecer han sido apartados
muy lejos y la fe verdadera los ha rechazado. (29) Permaneciendo lo mismo
en el mismo lugar, yace sobre sí mismo y, así, permanece firme donde está;
ya que la poderosa Necesidad lo tiene en las envolventes cadenas que lo rodean
por todas partes, (32) porque no le es lícito a lo que es poder ser incompleto;
ya que no se encuentra en situación de carencia; pero no siendo, carecería
de todo. (p,48).

“Su lógica llevó más adelante aún el concepto de movimiento y cambio y le negó validez en todas sus formas” (Guthrie, 1993, p.51)

            Lo que tiene límites es incompleto y la realidad no puede serlo, entonces el ser no tiene límite alguno. Este pensamiento tuvo gran importancia en Platón, evidenciados por Guthrie (1999) en dos ejemplos: el Fedón en el que el hombre está en potestad de conocer la realidad no cambiante (el ser) únicamente con la mente; el Timeo en el que la forma de conocer se da por medio de la mente y el raciocinio (p.53).

Llegar a ser, el cambio de lugar y cambio cualitativo son expresiones vacías

             Es imposible pensar que no haya pensamiento sin objeto que exista. El sujeto aprehende algo existente, que faculta el pensamiento, de forma tal que, por la inexistencia de él, el pensamiento no sería. El pensamiento exige la existencia de lo real para lleva a cabo su realización, desarrollo o expresión.

Llegar a ser, ser creado o parecer implican un movimiento, un cambio de cantidad o cualidad, lo cual en términos de Guthrie (1999) son cambios imposibles para lo que es el ser.  El hombre ha nombrado el ser de forma equivoca y no significa nada más que el ser, solo es una representación sin significado o equivalencia del ser, lo cual no implica que exista un conocimiento de este, pues son referencias hechas al mundo de la experiencia que no pueden emplearse para designar un objeto real. (p.55). (Guthrie, 1993)

La forma del ser es como un balón

No se trata de que el ser posea una masa física, sino que se trata de un simbolismo, un lenguaje metafórico para explicar por qué el ser permanece inmóvil en términos de Guthrie (1999) se trata de: “que la realidad se compara con una esfera, simplemente porque no hay nada verdadero de la misma en un punto o en otro que no sea verdadero en cualquier otro lugar” (p59).

Guthrie (1999) cita a Platón en el Teeteto para demostrar hace referencia a que el ser permanece dentro de sus límites porque carece de espacio y tiempo para tener movimiento.

La idea de la redondez o esfericidad del ser es una idea que nutre las ideas de occidente. Ejemplos de ello son citados por Guthrie (1999): para los griegos causaba asombro el hecho de que una el circulo volviera sobre sí, Alcméon veía una conexión con la vida, otros la relacionaban con la perfección. Desde Platón y Aristóteles, hasta Copérnico, la ideas acerca del cosmos eran influenciados por esta idea de la esfereidad (p,61).


Comentario Personal
           
Es claro que el problema epistemológico planteado por Parménides acerca del ser consiste en demostrar las características de la realidad ontológica y desde ese campo, los principios lógicos como el de identidad y de no contradicción, según los cuales estoy de acuerdo, marcan una posible pauta para determinar la viabilidad de su demostración acerca del ser. Desde luego, estos principios considero que son bien formulados por este pensador, pues, no en vano, sus ideas han tenido una influencia marcada en la historia y son varios los pensadores que quizás tienen como fuente a Parménides.

Cabe aclarar que la obra aquí estudiada data de una parte de la historia en la que la “ciencia” y el pensamiento estaban centrados principalmente en asuntos y campos diferentes a los modernos. Sin embargo, con temor a errar considero que en juntas época los hombres buscan responder a los interrogantes de cada época, aun cuando se traten de objetos diferentes. A saber, Parménides buscaba demostrar el ser que se caracteriza, como hemos estudiado, por ser único, inmutable, eterno, como algo que no está sujeto a las categorías de espacio y tiempo, sino que es capaz de permanecer. En cambio, la ciencia moderna, según mi parecer, busca por un camino, no insensato desde los postulados permeneidianos, sino más bien algo más lento y arduo para el hombre, llegar al conocimiento de aquello que sea permanente en espacio y tiempo dentro de las teorías de su objeto de estudio.


Bibliografía:
García, J. D. (1979). Los presocráticos. México: Fondo de cultura económica.
Guthrie, W. K. (1993). La historia de la Filosofía griega. Madrid: Gredos.



FILOSOFÍA ANTIGUA

Filosofia Antigua/ Historia de la filosofía Antigua
Ficha de lectura
La vía falsa de las opiniones

Nombre del estudiante: Milton Guiovany García Díaz
Ficha bibliográfica:  
Autor: W K C Guthrie
Título: Historia de la filosofía griega
Datos bibliográficos (editorial y año): Gredos, 1993

Objetivos:

Tesis:
Para Parménides solo el camino de la verdad es fiable, mientras que el de las opiniones tiene contradicciones y apariencias acerca del conocimiento. Motivo por el cual no confiable seguirlo.

Sustentación

Guthrie (1999) acude a demostrar que: “para Parménides la diferencia entre los objetos de la razón y los objetos de los sentidos es la siguiente: de acuerdo con la razón solo puede aceptarse uno de los términos de un par de contrarios; de acuerdo con la sensación es imposible aceptar un término sin el otro.” (p.64).

“Parménides, el único mortal privilegiado que ha franqueado las puertas de los caminos de la noche y del día, tomará nuestro mundo por el espectáculo engañoso que es en sí” (p.65).

Aun cuando el hombre se encuentra en él un mundo de cambio permanente, para el pensador el entendimiento correcto o equivoco de las sensaciones del hombre depende de la regularidad que presenta en el mundo y que permiten vislumbrar una ley (p.65).

El mundo de la verdad se asemeja al mundo de las matemáticas, en la que las magnitudes definibles pero que no es posible observar en oposición está del mundo de la experiencia que si se puede ver, pero nunca medir de forma exacta, entonces si  llamamos al modelo físico como realidad y el mundo sensible como construcción del intelecto y de la imaginación humana, nos aproximaremos de forma estricta a la ontología Parmenídea (Guthrie,1993,p.66).

La diferencia entre los hombres mortales que confunden el ser con el no ser por fiarse de la experiencia y el sujeto que tiene la revelación, radica en que este tiene clara la distinción las cosas que son y las que no, de forma que solo quien conoce la verdad y su mundo inmutable y eterno puede iniciar un estudio del mundo sensible, caracterizado por el cambio y la contingencia (Guthrie, 1993, p.66)

Afirmar que las cosas son y no son al mismo tiempo para Parménides, en boca de Guthrie(1993) se considera que:
está afirmando que es ilógico suponer simultáneamente: a) que existe un mundo que tiene muchas cosas diferentes, b) que esta pluralidad surgió de una arché única. Esto condena a todos cuantos habían supuesto (y no solo a los filósofos) que todas las cosas se originan de una y que los contrarios (que ellos postulaban) eran derivados. (p.68).


Por último, Guthrie (1993) muestra los aportes que asume Aristóteles acerca de la teoría del ser uno como camino a la verdad, y que el mundo físico cómo cambiante es falso citando un párrafo de la Metafísica (1001 a 29) del Estagirita: Lo distinto de lo que es no existe; de modo que tendrá validez necesariamente el argumento de Parménides de que todo lo que existe será uno, es decir, lo que es. (p. 70).

En resumen, la interpretación que hace el Aristóteles gira en torno a cuatro ideas nombradas a continuación:
La realidad (verdad) es una, inmutable y eterna
La exposición de las opiniones mortales es un intento de Parménides por demostrar un orden en el mundo físico, luego de negarlo absolutamente.
Esta presentación de las ideas es una postura propia de Parménides acerca de la idea de introducir un método al mundo físico.
La afinidad que demuestra Parménides por los conceptos de ser y no ser surge de la necesidad de unir las dos partes del poema. (Guthrie, 1993).



Comentario personal:

En este apartado Guthrie demuestra cuáles son los argumentos empleados por Parménides para demostrar que el conocimiento del mundo sensible, está dominado por el cambio, por lo cual caminar hacia la verdad se hace una tarea ardua en la que al parecer el hombre se encuentra sólo con su inteligencia en busca continua de la divinidad para que le sea revelada la verdad. 

En el siglo XVIII estos postulados acerca del conocimiento de los que habla Parménides, se enfrentaban a quienes veían en la experiencia la forma de lo que se conoce en Parménides como el mundo sensible. Uno y otros, creen tener su encuentro con la diosa Pameneidiana aun cuando este sea alcanzado con facultades diferentes, sentimiento y razón, que hacen parte del mismo hombre.

Para Kant (1963) sugiere que el hombre moderno no puede conformarse con un saber aparente, le propone que el hombre use la razón para emprender el camino hacia el propio conocimiento. (p.121). Sin embargo, los problemas que experimenta el hombre en su cotidianidad, muchas veces no logran ser resueltos por la racionalidad que, con un lenguaje expresa las verdades descubiertas por la razón y el lenguaje hace parte del mundo sensible.




No es posible fragmentar al hombre. Para que haya inteligencia que busque las formas eternas del ser y cuerpo en este mundo, necesita de la persona para que la contenga y la haga viva.


Bibliografía:

Guthrie, W K C 1993. Historia de la filosofía griega, Madrid, España: Gredos